Desde la cabecera de la protesta, el líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, pidió al Gobierno la retirada del embajador israelí en España y que promueva la ruptura del acuerdo de preferencia de la Unión Europea con Israel. Pedro Zerolo, Secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONGs del PSOE, respondió a los medios de comunicación que su formación pide que continúe “la línea marcada por José Luis Rodríguez Zapatero, que ha sido el mandatario europeo que más contundente se ha mostrado con el ataque de Israel”. Esta línea, la del PSOE, no fue compartida por muchos de los asistentes, que increparon en varios momentos a miembros de este partido, como Moratinos, por la falta de medidas efectivas para la detención del genocidio.
Mientras protestan por el mal hacer de Israel y su uso del arsenal militar más poderoso del mundo contra una población atrapada , España continúa exportando armas a este país. El gobierno reconoció en su último Informe sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso que Israel es “un buen cliente de la industria armamentística española”. Según ese documento, Israel importó en el primer semestre de 2008 material bélico español por valor de 1.551.933 euros, un 94,13% destinado a las Fuerzas Armadas Israelíes. Esta cifra supera la de todo 2007, que alcanzó los 1.515.934 euros, y la de 2006, que fue sólo de 441.335 euros.
La situación requiere una mayor coherencia por parte del gobierno español, que además de expresar su lamento por el sufrimiento palestino debe actuar con firmeza y sin paliativos contra quienes lo causan.



