martes, 9 de septiembre de 2008

Desde Lima

Ayer cuando llegué al hotel estaba tan agotada que ni reparé en el ventanal que se ocultaba tras las amplias cortinas. Esta mañana, tras un sueño reparador en el nido blanco y mullido que son las camas del hotel Marriot, me sobrecogió la vista inmensa de la costa de Miraflores, mar Pacífico de olas suaves que avanzan lentas y perezosas hacia la costa pedregosa.

No hay arena en las playas limeñas, y al asomarme al exterior compruebo que el mar no llena el aire del sabor salado y profundo al que estoy acostumbrada. El agua azul grisácea se funde con el cielo, de un tono ligeramente más leve, que ciega la vista con su claridad nebulosa. Rodea la costa un paseo poblado de restaurantes, tiendas y un centro comercial que a través de unas escaleras mecánicas se sumerge bajo la tierra.

Tras el desayuno, café, jugos, piña, papaya, melón, naranja, crepes, tostadas con mermeladas de frutas, acompaño a Adriana, mi compañera en la feria del World MBA Tour, a la sede de la Comunidad Andina en Perú. La comunidad andina es el tema de la tesis doctoral que Adriana está escribiendo, y quiere aprovechar el viaje para ver de qué material disponen en la biblioteca de Lima. El edificio, rodeado de un jardín espacioso y bien cuidado, es grande y luminoso, con ventanales amplios que dan a la avenida. Frente a la puerta, envuelto entre plantas y árboles frutales, un Simón Bolívar de granito nos observa con gesto severo y taciturno.

Mientras la funcionaria de la sede limeña de la Comunidad Andina atiende amablemente a Adriana y se interesa por su proyecto, yo me pierdo en las estanterías de diccionarios, enciclopedias de historia y ensayos sobre conquistadores y libertadores, en los que ocupan un lugar de honor José de San Martín y Simón Bolívar , libertadores de Perú.

El 26 de mayo de 1969 se firmó el Acuerdo de Cartagena, en el que Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú se comprometían a crear una zona común de cooperación económica y social para mejorar el nivel de vida de sus habitantes. Se puso así en marcha el proceso andino de integración, al que poco después se unió Venezuela y del que se retiró Chile. En 2006 este proceso se invirtió, al retirarse Venezuela de la CAN (Comunidad Andina) e incorporarse de nuevo Chile.

Entre los logros del proceso andino de integración está la libre circulación de bienes, y ciertas concesiones a la de personas, entre los países que componen la CAN. En la década de los 90 los países andinos crearon una zona de libre comercio, eliminando los aranceles e impulsando así el comercio intercomunitario. Se mantuvieron, sin embargo, una pobreza y desigualdad acuciantes, lo que impulsó la incoporación, en 2003, de la vertiente social al proceso de integración. Se dispone, por mandato presidencial, el establecimiento de un Plan Integrado de Desarrollo Social, que está presente en el Plan de Trabajo 2007 de la Secretaría General de la CAN.

De vuelta al hotel, suena en la radio del taxi una canción lenta y pegadiza: “Y cada día, cada día, los diarios traen porquerías…”. “El cantante se llama Piero, esta canción tiene por lo menos 30 años”, ríe el taxista, que nos indica con voz dulce y cortés los nombres de las calles que vamos atravesando.